Anoche tuve otra pesadilla. Fue terrible, me encontraba a las puertas del Guillermina Petro y empecé a escupir las muelas y despues los dientes con fragmentos de la ortodoncia, estuve muy aterrorizado porque dicen por alli que esos sueños significan que algo malo va a suceder y que probablemente sea la muerte.
El hecho es que no alcanzaba a estar tranquilo, ni en el sueño ni en la calles de mi ciudad, los dias santos me cogieron desprevenido, de nuevo me vi envuelto de algunas caras conocidas y me puse al tanto de los chismes del barrio.
Me enteré que la señora Genoveva dice que yo me acostaba con un jovenzuelo de a dos cuadras de la casa de mi abuela, que me aprovechaba de las tardes solitarias en donde el sol atacaba fuerte sobre los tejados y que las personas hacian la siesta despues del almuerzo para deslizarme entre la poca sombra que brindaban los arboles de laurel y entrar a la casa del sujeto para encerrarme hacer cosas que estaban prohibidas según la palabra del señor.
También me enteré que como habian llegado muchos extranjeros para hacer turismo en el salado luego de la catástrofe de la bomba atómica el negocio de la prostitución estaba en su mayor apogeo, que algunas mujeres que andaban de luto lo habian dejado para abrir burdeles y poner música a todo volumen y que una de esas mujeres era la Cleo Padilla, una amiga de mi infancia.
Algunas cosas no habían cambiado, por ejemplo, las piedras grandes que estaban en el lote aledaño a la casa de los Vélez aun permanecian alli, inmutables, eran testigo de todas las muertes, fiestas y demás cuentos del barrio. No sé, cuando las ví sentí algo de melancolía, estaba muy triste porque no me soportaba el lugar, ni la gente ni la forma en que ellos pensaban ni como hacían las cosas. Se sentía extraño porque le debo todo a este lugar.
El tipo de vida que he escogido me ha hecho lejano a todas las cosas a mi alrededor, lo más curioso es que no deja de sorprenderme ese proceso de locura/envejecimiento/independencia/crisis de los 20?, y me he quedado sorprendido ante lo más bobo en la terraza de la casa de mi abuela, y es que cuando veo jugar a los niños de mi barrio recuerdo que yo también estuve alli jugando en la calle destapada vestido en pantalonetas y con alguna camisa de campaña electoral.
Lo vi ésta mañana. Alrededor de las siete. Acababa de tomar el desayuno y saludar a mi tia cuando escuché que en el patio vecino alguien se echaba totumadas de agua para lavarse.
...en realidad caben varias posibilidades. Pensé.
...Alguien podría estar lavando ropa o....bañarse desnudo
Mi curiosidad y la cabeza trabajan muy rápido y sin vacilar me subí en el lavadero del patio de mi abuela para observar "aquello que fuera" entre aquellos espacios entre mi patio y el patio vecino.
Hace unos pocos años entre mis pasatiempos de soledad, de mente sucia y cuerpo ardiente deseoso en momentos de ocio estaba el de asomarme por esos espacios divisores entre ambos patios con el fin de apreciar el cuerpo gordo, viejo y peludo del antiguo vecino. Mientras me agitaba la espuma de sal erecta acariciandome el cuerpo. En realidad era más el hecho de la aventura de ver sin ser sorprendido que el espectáculo que apreciaba.
...Yo hubiera preferido ser él mil veces pero a consciencia. Que alguien me mirara y yo saber que está alli, pero hacerme el que no sabe nada, luchar contra una posible erección y fingir que nada sucede, y sentirme arrastrado por las pasiones más bajas todas alli concentradas en mi cerebro y debajo de mi ombligo...Sintiendo una íntima presión entre mis testiculos obligandome a sacudir la verga para sentir múltiples emociones, luchar y desfallecer, luchar y desfallecer, luchar y desfallecer...
Entonces ví el nuevo vecino, joven, como de unos 25 años alto, de cuerpo rudo y fuerte, velludo, totalmente desnudo echandose totumadas de agua inclinandose una y otra vez a una ponchera amarilla para recoger el preciado liquido una y otra vez, una y otra vez, enseñando sus perfectas y redondas nalgas húmedas y cubiertas por una leve capa de vellos negros. Al darse la vuelta aprecié su pene flácido y oscuro como una estrella resplandeciente entre una mata de espeso vello púbico lo suficientemente apremiante para mis pupilas sedientas de cosas nuevas en estos dias santos y calurosos.
Down in Mexicali There's a crazy little place that I know Where the drinks are hotter, than the chili sauce And the boss is a cat named Joe
He wears a red bandana Plays a cool piano In a honky tonk, down in Mexico He wears a purple sash, and a black moustache In honky tonk, down in Mexico
Well, the first time that I saw him He was sittin on a piano stool I said "Tell me man, when does the fun begin?" He just winked his eye and said "Man, be cool."
He wears a red bandana Plays a cool piana In a honky tonk, down in Mexico He wears a purple sash, and a black moustache In a honky tonk, down in Mexico
In Mexico...
All of a sudden in walks a chick
In Mexico...
Joe starts playin on a latin kick
In Mexico...
Around her waist she wore three fishnets
In Mexico...
She started dancin with the castanets
In Mexico...
I didn't know just what to expect
In Mexico...
She threw her arms around my neck
In Mexico...
We started dancin all around the floor (In Mexico...) And then she did a dance I never saw before
So if you're south of the border I mean down in Mexico And you wanna get straight Man, don't hesitate Just look up a cat named Joe
He wears a red bandana Plays a cool piano In a honky tonk, down in Mexico He wears a purple sash, and a black moustache In a honky tonk, down in Mexico